domingo, marzo 26, 2006


EL ÁRBOL DE LA MEMORIA
Este es otro cuento bastante espeluznante. Resulta que había un gran roble en un bosque cercano a un pueblo. Hubo una guerra y algo le debían ver los luchadores al árbol que lo usaban como escenografía y apoyo para sus matanzas. El pobre árbol sirvió durante años para colgar gente, entera o en cachos, para mantener erguidos a los que iban a fusilar, en fin, que tuvo que presenciar barbaridades sin nombre, y todo ello lo soportó impertérrito y sin hacer comentario alguno.
Un día la guerra acabó y dió paso a la paz. Pasaron semestres, años y lustros por docenas. Una primavera más le salieron nuevas hojas al ya centenario arbol de hoja caduca. Las hojas crecieron y se extendieron al sol. Y he aquí que ocurre el fenómeno paranormal: ¡las hojas vienen con caras y cuerpos dibujados!¡Son figuras con cara de estar pasándolo muy mal! ¡Enseguida los más viejos del lugar reconocieron a familiares caidos en la guerra! Uy. Uy, Uy, ¿Cómo es posible tal cosa?¿Que pasa aquí?¿qué pasa aquí?.
Lo sabrán: próximamente en este blog.

3 comentarios:

Miral dijo...

Espeluznante historia, vive Dios! Ansias tengo de conocer el desenlace. Suerte y que tengas muchas visitas y descargas varias!!!

Miral dijo...

Espeluznante historia, vive Dios! Ansias tengo de conocer el desenlace. Suerte y que tengas muchas visitas y descargas varias!!!

Archimboldo Roque dijo...

Gracias don Miral. Suyo es por propio derecho el título de Primer Comentarista. Sepa usted que este nombramiento conlleva importantes privilegios, son los llamados "57 Privilegios de Primer Comentarista", cuya descripción pormenorizada aparecerá en breve publicada en este sitio. No obstante y, a modo de ejemplo, puedo adelantarle el contenido de uno de los más primaverales, el privilegio número 16, que dice así: "El Primer Comentarista podrá dar un piquito a Dona Bixelmina una vez al año sin que esto suponga compromiso afectivo alguno por su parte". Enhorabuena; y transmita mis más afectuosos saludos a su señora y a su señorita.